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El barrio de San Blas en Cusco: algunos datos interesantes que tienes que saber

El barrio de San Blas en Cusco: algunos datos interesantes que tienes que saber

El barrio de San Blas es uno de los lugares obligatorios que visitar en tu viaje a Cusco. Sus calles empinadas y empedradas, las increíbles obras de arte de sus famosos artesanos y un mirador desde el que ver toda la ciudad de Cusco son solo algunos de los grandes atractivos que atraen cada día a cientos de turistas hasta este barrio.

Si quieres explorar uno de los lugares más emblemáticos de Cusco conociendo toda su historia de antemano, ¡sigue leyendo! Aquí te contamos todo lo que tienes que saber del Barrio de San Blas.

Historia del barrio de San Blas

La historia de San Blas se remonta a los tiempos del Imperio Inca. Durante esta época, el barrio se llamaba T’oqokachi, nombre que en quechua significa “Cueva de sal”. Aquí, como ocurre en la actualidad, vivían importantes familias dedicadas a la arquitectura y la artesanía.

T’oqokachi era un lugar con mucho encanto ya que, al estar en altura, hasta aquí llegaban aguas provenientes de manantiales y se tenía una vista espectacular de todo el valle de Cusco.

Además, entre sus calles se encontraron los restos mortales de Pachacútec, uno de los incas más importantes y el que ordenó la construcción de Machu Picchu. Por esta razón, se cree que este lugar fue de gran importancia para la élite inca.

Con la llegada de los españoles, el barrio cambió de nombre y pasó a llamarse San Blas, en honor a un obispo del siglo III que se dedicaba a curar a personas y animales.

Los conquistadores destruyeron los pocos templos que aquí había y construyeron las edificaciones que podemos observar hoy en día cuando paseamos por las calles de San Blas. La arquitectura colonial con gran influencia andina le da a este barrio un toque mágico que deja enamorados a todos los que lo visitan.

Después de la independencia de Perú y con la llegada de la República, el barrio de San Blas se fue convirtiendo, poco a poco, en uno de los principales atractivos turísticos de Cusco y continuó siendo el hogar de grandes artistas cusqueños. Algunos de estos artistas, como los Mendivil, Olave y Mérida, cuentan con auténticas galerías de arte en el propio barrio, que podrás visitar e, incluso, en las que podrás comprar alguna de sus obras.

 

¿Qué visitar en el barrio de San Blas?

Solo pasear por sus calles ya es un placer para todos los sentidos. Sus edificaciones, su continuo movimiento de gente de todas las nacionalidades, sus estrechas calles… todo lo que forma San Blas te dejará con ganas de desear quedarte aquí para siempre.

Pero si quieres conocer los lugares más importantes del barrio, aquí te dejamos una lista:

Cuesta de San Blas: si vienes desde la Plaza de Armas, lo primero que te encontrarás es la famosa Cuesta de San Blas, una especie de resumen de lo que te espera en este pintoresco barrio.

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Galerías y talleres: precisamente en la cuesta de San Blas se encuentran numerosas galerías y talleres de importantes artistas cusqueños. En ellas, podrás apreciar sus obras y, además, comprar la que más te guste (¡hay precios para todos los bolsillos!).

 

Plazoleta de San Blas: al final de la Cuesta de San Blas se encuentra la Plazoleta de San Blas, un pequeño rincón en el que sentarse y descansar tras la subida de esa calle tan empinada. Aquí podrás visitar dos de los grandes atractivos de este barrio, la Galería de Hilario Mendivil y Familia y el Templo de San Blas.  

 

Galería de Hilario Mendivil y Familia: Hilario Mendivil es uno de los máximos representantes de la artesanía cusqueña. Su trabajo, que se desarrolló durante el siglo XX, destaca por las imágenes religiosas de cuello alargado que recuerdan a los de la llama y la alpaca, animales muy representativos de los Andes.


Templo de San Blas:
una de las grandes joyas de la arquitectura colonial de este barrio es el Templo de San Blas. Esta iglesia, que fue construida sobre una huaca inca y, posteriormente, reconstruida en 1650 tras un terremoto, cuenta con un increíble púlpito tallado en cedro, de autor anónimo, pero atribuído a artistas de la zona.

 

Mirador de San Blas: para acabar el día, nada mejor que subir hasta el Mirador de San Blas y disfrutar de un precioso atardecer con una de las mejores vistas panorámicas de Cusco.

 

Restaurantes y bares: además, el barrio es perfecto para disfrutar de una buena comida o brindar con cócteles y cervezas, ya que hay un sinfín de restaurantes y bares de todo tipo.

¿Has quedado enamorada de San Blas con solo leer este artículo y ver las fotos? ¡Ya sabes! Saca un ratito en tu visita a Cusco y no te pierdas este barrio tan típico de nuestra ciudad.

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